miércoles, 14 de septiembre de 2011

Muchos pocos hacen un mucho.


¡Bienvenidos al nuevo curso!

El lema de este año es...
MUCHOS POCOS HACEN UN MUCHO

¿Qué significa este lema? Sabemos que a lo largo del curso hay muchos momentos solidarios en los que ayudamos a los demás (DOMUND, Jesús abandonado, Infancia Misionera, Mercadillo, Bocata Solidario...) ¿Cómo nos sentimos cuando ayudamos a los demás? ¿Por qué lo hacemos? ¿Esta forma de actuar podría ser parte de nuestro día a día, de nuestra forma de ser? ¿Dónde podemos encontrar la fuerza para ser así?




Ahora piensa en un amigo/a... ¿cómo empezó esa amistad?

Para tener amigos hace falta COMUNICARSE, decir la verdad de lo que sentimos, pensamos, hacemos, pero con cariño y respeto para no herir a nadie. Muchas veces los problemas con los amigos surgen porque no nos comunicamos suficientemente. ¿Qué puedo hacer para ser amigo de todos los de mi clase?

Lee esta historia:

Había una vez cuatro bueyes, muy grandes y robustos. Se hicieron muy amigos y se juraron amistad eterna. Iban a apacentar juntos, se ayudaban entre ellos, se defendían de sus enemigos y la convivencia entre ellos era perfecta. Uno de sus enemigos, un lobo, llevaba tiempo intentando atacarlos, pero le era imposible, porque los bueyes estaban muy unidos y siempre los encontraba juntos. Pero el lobo era astuto, e ideó un plan para poder conseguir su propósito. ¿Y qué es lo que hizo? Sencillamente intentó romper su unión haciendo que se enfadaran entre ellos. El sistema fue muy sencillo: sólo tuvo que hablar con cada uno de ellos en particular diciéndole que los otros se burlaban de él y que aparentaban ser sus amigos, pero que en el fondo le tenían manía. De esta manera consiguió que los cuatro bueyes empezaran a sospechar y a desconfiar los unos de los otros, de tal forma que se acabó su unión. A partir de aquel momento cada uno salía solo a apacentar y no quería saber nada de sus antiguos amigos. Y el lobo, viendo que había conseguido su propósito, los pudo cazar uno a uno. El último buey, antes de morir devorado por el lobo, pensó: “Ciertamente hemos muerto por culpa nuestra, por haber creído los consejos del lobo; si no le hubiéramos creído y hubiéramos continuado unidos, de ninguna manera nos habría devorado”.

Entre las personas, muchas veces, se rompe la unión y la amistad por hacer caso a los comentarios y a los chismes que algunos se encargan de hacer circular en el ambiente. Puede pasar también entre nosotros. La buena convivencia es enemiga de los cotilleos, de los rumores y de los comentarios malintencionados. Procuremos evitarlos, no hacerles caso y cortarlos, si queremos colaborar en mantener una buena convivencia.

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